“Sígueme”, un poema de Antón Castro

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Obras de outros artistas, Poemas alleos | Posted on 13-03-2011

 

 

A Juan Carlos Mestre

  

Hay hombres que huyen de la tierra y vuelven a ella

como si estuvieran condenados al eterno retorno.

Llevan en su memoria y en su piel el rastro de la nieve,

la voz de los antepasados, el lamento de los bosques,

el aullido de los lobos, el paso decisivo del vendaval.

Llevan en la sangre un rumor antiguo de lluvia,

el temblor de los vientos y el vuelo de todos los pájaros

que nunca quisieron estar cautivos en el horizonte.

Hay hombres que se empapan de música, que tienen

en la mano el código de las estaciones, la ebriedad

de las miradas de las madres de luto en el campo.

Hay hombres que crecen y nunca dejan de ser niños,

hay niños que nunca dejan de ser ancianos o crisálidas

de un sueño de cristales, de musgos y de escarchas.

Hoy me he encontrado con uno de ellos: es un poeta,

un viajero, el peregrino que entretiene la tarde

con su acordeón, el contrabandista de delirios que lleva

en su cartera de cuero el estrépito de la utopía

y la colección de estilográficas de Rafael Pérez Estrada.

El rapsoda de sí mismo y de todos los espectros.

El brujo de una tribu imprecisa de labradores,

de buhoneros, de comerciantes y de huidos.

Hablo de un alquimista de vocablos, de un pintor

de curvas y colores que adormecen el fuego.

Cuando estás ante él, cuando lo escuchas presientes

que ya no eres dueño de tu vida ni de tus pasos.

Abre la boca y parece decirte: “Sígueme.

Crucemos el territorio milagroso de la poesía”.

 

Gravado de Juan Carlos Mestre

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