José Antonio Labordeta

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Amig@s, Artigos alleos, In memoriam, Vídeos | Posted on 20-09-2010

Tiven a honra de coñecer a e de falar con José Antonio Labordeta en varias ocasións. Lembro especialmente unha noite en Teruel, após unha homenaxe ó seu irmao Miguel, un poeta extraordinario ó que cómpre ler e reler, coma ó propio José Antonio.

Coñecín a toda a súa familia. Mormente a Ana Labordeta -unha das mellores actrices da súa xeración-, que foi compañeira e amiga miña no Laboratorio William Layton, coa que fundei unha ompañía teatral (efémera) e a quen mesmo dirixín na que foi a súa primeira aparición pública nun teatro (o Teatro do Mercado, en Zaragoza), interpretando á protagonista dunha peza curta de Tennesee Williams: Fálame coma a chivia e déixame sentir… De feito vina hai pouco, cando pasou por eiquí cunha obra na que actuaba con Federico Lupi. Lembramos vellos tempos, pregunteille polo seu pai, e pedinlle que lle dese a Lupi da miña parte un libro sobre a historia do anarquismo galego…

A morte de Labordeta aféctame sincera e profundamente. Todo o que se poda dicir de bo dil seméllame pouco. Mais a súa existencia foi realmente útil. Cumpríu a súa misión nesta existencia súa dun xeito nobre, xusto e cabal. Así que é imposible que non tivese unha boa morte.

http://www.laopinioncoruna.es/opinion/2010/09/20/opinion-amado-labordeta/421400.html

http://www.publico.es/espana/337487/reflexiones/labordeta/publico

http://www.publico.es/culturas/337527/adios/voz/coherencia

P.S. Amais distes e doutros artigos publicados hoxe, podedes achar unha chea de entrevistas e artigos verbo de Labordeta no espléndido blog de Antón Castro. O segundo link remite ós artigos que J.A.L. escribíu no xornal El Público.

Bartleby, doce anos, doce poetas

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos | Posted on 31-05-2010

En julio de este año celebraremos doce añitos. Doce años desde que se puso en marcha el sueño de crear una editorial. Y queremos conmemorar la fecha con algunos de los poetas españoles que han participado en la aventura a lo largo de este tiempo. El ciclo de lecturas tendrá lugar en la Librería La Fugitiva (Santa Isabel, 7 – Madrid), los días 4, 5, 6, 8, 9 y 10 de junio, a las ocho y media de la tarde, y lo coordina Óscar Curieses. Participarán en las lecturas los siguientes autores: Eduardo Moga, Esteban Martínez Serra, Julieta Valero, Carlos Jiménez Arribas, Julia Piera, José Antonio Martínez Muñoz, Antonio Luis Ginés, Marta Sanz, Marcos Canteli, Jordi Doce, Xoán Abeleira y el mismo Óscar Curieses. En el acto de apertura del ciclo, el viernes 4, participará también el director de la colección Bartleby Poesía, Manuel Rico. Somos conscientes de que otros muchos poetas de han quedado fuera de la convocatoria por diferentes motivos (imposibilidad de desplazarse a Madrid en las fechas señaladas, viajes incompatibles con las mismas, ajustes de la programación, etc., etc.) Nos hubiera gustado tenerles a todos (también a los que nos dejaron, fatalmente, a lo largo de estos años). Doce años creando lectores. (PEPO PAZ)

Un libro sobre Lennon

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos | Posted on 19-04-2010

Un artigo sobre un libro sobre Lennon. Interésame especialmente esa frase dil de que <<a vida é o que nos ocorre mentres facemos plans>>. Xaora: mentres temos a cabeciña ocupada arreo no pasado ou no futuro próximo ou lonxíncuo, a vida pasa ó noso carón sen decatármonos, ai…

 

http://mas.laopinioncoruna.es/canales/musicafolk/2010/04/19/un-libro-con-moito-material-grafico-reflicte-a-traxectoria-de-john-lennon/

Artigo de EFE verbo de Ted Hughes

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos, Críticas | Posted on 17-04-2010

SALEN A LA LUZ DOS POEMARIOS INÉDITOS EN CASTELLANO DEL INGLÉS TED HUGHES

Camen Sigüenza

“Escribir es igual que cazar…”, así siente Ted Hughes, uno de los mejores y más premiados poetas en lengua inglesa, aunque en España la mayoría de su obra no haya sido traducida. Ahora, una selección de sus poemas, y su libro Gaudete arrojan luz sobre el que fuera marido de Sylvia Plath.

Ted Hughes, nacido en 1930 en el condado de Yorkshire y fallecido en Londres en 1998, además de colocarse ahora en las librerías españolas también ha sido noticia recientemente porque el deán de la abadía inglesa de Westminster ha dado permiso para que se coloque allí una placa en su memoria, en el rincón de los poetas, junto a otros grandes como Wordsworth, T.S Eliot o Auden.

Pero Hughes -“poeta portentoso en todos los sentidos, tanto semántico, sintáctico como metafórico, y, [al igual que Plath], de una imaginería [y de una imaginación] desbordante”, como recuerda a Efe Xoán Abéleira, traductor y editor del El azor en el páramo, el libro que publica ahora Bartleby y que reúne una selección de 68 poemas, en su mayoría inéditos en castellano, uno por cada año que vivió el poeta-, es uno de esos creadores que no se puede quitar la sombra de su peripecia vital, para detrimento de la luz de su obra, por lo menos en España.

Así, este poeta profundo con un lenguaje seco y feroz, nacido entre naturalezas, piedras, acantilados y animales, a los que amaba profundamente, se vio envuelto por una vida trágica, porque siempre se le culpó de la muerte de su esposa, la gran poeta Sylvia Plath, quien se quitó la vida a los 31 años abriendo el horno del gas tras ser abandonada por el escritor.

Y a esta tragedia le siguió también el suicidio de su segunda esposa, Assia Wevill, quien también encendió la llave del gas, llevándose también junto a ella a la hija de ambos, de cuatro años. Y la tragedia ha tenido consecuencias recientes, y es que hace un mes se supo que el hijo de Ted Hughes y Sylvia Plath, Nicholas Hughes, se había ahorcado en Alaska tras sufrir profundas depresiones.

Un tragedia que, para su traductor, quien también ha vertido al español la obra de Plath, “es la más penosa de [la historia de la poesía del] siglo XX. [Una tragedia que, por sus ecos y sus implicaciones psicológicas] recuerda a una tragedia griega; pero, [en mi caso concreto, yo nunca he querido ni me he atrevido a juzgar a ningun@ de sus protagonistas, como hace mucha gente de manera, a mi juicio, muy gratuita y simplista”. Más bien pienso -en palabras de Shakespeare, que, en esta tragedia, como en la de Lear, no hay ningún culpable, tan sólo víctimas”].

“[Por ejemplo: muy pocos lectores saben que el marido de Assia Gutman, el poeta David Wevill, también intentó matarse cuando ella lo abandonó por Hughes. Por fortuna, no lo consiguió, pero, de haberse matado, ¿quién hubiese tenido “la culpa”? ¿Hughes? ¿Gutman? ¿Plath? ¿Él?], se pregunta Abeleira.

“Indudablemente esas muertes [marcaron para siempre] a Hughes. [De hecho, también él, en un momento dado, pensó en matarse.] Pero, para mí, lo más importante de todo, la mayor lección que nos legó Hughes como hombre y como creador, es que supo sobreponerse a todas las desgracias; luchó por reconstruirse a si mismo y por dejarnos una obra esclarecedora, hallando en la poesía y en la naturaleza dos poderosas fuentes de sanación.”

“Él -continúa Abeleira- admiraba la obra de Plath, y se amaron y se admiraron mutuamente, y pese a que esa relación terminó en tragedia, fue una relación fecunda para ambos, tanto personal como creativamente. Y se pueden ver sus huellas en la obras de los dos”.

En este volumen con la selección de 68 poemas, Abeleira ha querido recoger textos de todos sus periodos poéticos.

“Está la primera etapa, influida por [T.S.] Eliot o Ezra Pound; luego aparece un periodo más realista, con una mirada a [lo] Robert Lowell [o W.H. Auden], y la última, y más poderosa, la que Harold Bloomm denomina la poesía visionaria, es la que está bajo la influencia de Dylan Thomas, [D.H. Lawrence] y [W. B.] Yeats; pero sobre todo, y por encima de todos, Shakespeare”, señala el [traductor].

A Hughes que revolucionó la mirada poética sobre la naturaleza, en opinión de Abeleira, también se le puede conocer más y mejor por la publicación ahora de Gaudete, que edita Lumen, un libro considerado revolucionario de la lírica del XX, por su singularidad, complejidad y riesgo.

Ted Hughes n’A Voz de Galicia + Azor pousado

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos, Traducións | Posted on 13-04-2010

Parte do artigo que Xesús Fraga dedica hoxe n’A Voz de Galicia a Ted Hughes -os restos do cal, por certo, repousarán proximamente onda os de Shakespeare e Chaucer, dous dos seus mestres máis queridos. A edición en papel inclúe unha pequena entrevista co tradutor de El azor en el páramo:

http://www.lavozdegalicia.es/ocioycultura/2010/04/13/0003_8413662.htm

E de GALANO, a versión en galego de “Azor pousado”:

AZOR POUSADO

Pouso no cimo do bosque, cos ollos pechados.
Inacción e non soño enganoso
Entre a miña testa-garfo e as miñas poutas-garfos.
Ou ben ensaio no sono o meu xeito perfecto de matar e de xantar.

Qué ben me veñen estas árbores altas!
A fluidez do ar e o raio do sol
Son unha vantaxe para min;
E a terra ergue a faciana para que eu a esculque.

As miñas poutas aférranse á cortiza esgrevia.
Fixo falla toda a Creación para producir
Cada unha das miñas patas, cada unha das miñas plumas:
Agora apreixo a Creación coas miñas poutas

Ou elévome e revolvo todo paseniño-
Eu mato onde me peta porque todo me pertence.
O meu corpo non ten nada de sofisticado :
O meu é arrincar cabezas-

Repartir morte, pois
O único traxecto do meu voo atravesa
Directamente os ósos dos vivos.
Non hai argumentos que xustifiquen o meu dereito:

O sol está detrás de min.
Nada cambiou dende que empecei.
A miña ollada non permite ningún cambio.
E vou manter as cousas tal e como están.

Hughes en La Opinión de Málaga

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos, Críticas, Propostas culturais | Posted on 10-04-2010

Déixovos eiquí a versión en PDF do último número do suplemento literario de La Opinión de Málaga, o cal, sinte do artigo sobre Hughes e quitada a afirmarción de que Plath era unha “poeta menor e suicida” (coma Trakl, coma Sexton, coma Pizarnik????!!!!!), non ten desperdicio, pois nil acharedes tamén outros interesantes sobre Virginia Woolf ou Henry James, por exemplo:

La Opinión de Málaga 2010-04-10

Manoel Antonio e o Anarquismo n’O Levantador de Minas

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos, Ilustracións de meu | Posted on 05-02-2010

 

http://olevantadordeminas.blogaliza.org/2006/03/26/manuel-antonio-e-o-anarquismo/

Poetas haitian@s en El Cultural

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos, Propostas culturais | Posted on 24-01-2010

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O suplemento El Cultural dedica a portada desta semana a René Depestre e outr@s poetas haitian@s:

http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/26495/Haiti_como_inventar_un_pais

http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/26504/Versos_de_Rene_Depestre_y_otros_poetas_haitianos

Tamén trae outros artigos interesantes, como a reseña, dabondo boa, que fai Luis Antonio de Villena sobre a biografía de André Breton escrita por Mark Polizzotti, e na que Villena di, entre outras cousas: <<Breton fue un hombre apasionado y enérgico (…) que soñó siempre con una poesía nueva, hirviente de palabras, que no tuviera que ver con “el mundo literario” sino con la vida misma vivida con verdad, libertad y pasión absolutas (…) con “transformar el mundo, cambiar la vida [Rimbaud], remodelar el entendimiento humano [esprit: mente y espíritu] de arriba a abajo>>. Secasí, estou de acordo con Juan Malpartida, que prefire, coma min, o libro de Anna Balakian sobre André Breton, mago del surrealismo, publicado por Monte Ávila editores e que aínda se pode atopar en Internet.

Sobre outros libros recente vencellados co Superrealismo, podedes ver o artigo que escribín pró Babelia d’El País aquí:

http://www.elpais.com/articulo/ensayo/cajas/conservar/fuego/elpepuculbab/20090905elpbabens_4/Tes

Por último, velaquí vos deixo istes

Versos de Jacques Roumain

áfrica he guardado tu recuerdo áfrica
estás en mí
como la astilla en la herida
como un fetiche tutelar en medio de la aldea
Haz de mí la piedra de tu honda
de mi boca los labios de tu llaga
de mis rodillas las columnas rotas
de tu humillación
Sin embargo
no quiero ser más que de vuestra raza
obreros campesinos de todos los países…
obrero blanco de Detroit peón negro de Alabama
pueblo innumerable de las galeras capitalistas
el destino nos yergue hombro con hombro
y renegando del antiguo maleficio
de los tabúes de la sangre
pisamos los escombros de nuestras soledades
Si el torrente es frontera
arrancaremos al declive su cabellera irrestañable
Si la sierra es frontera
romperemos la mandíbula de los volcanes
que refuerzan las Cordilleras
y la llanura será la explanada de la aurora
donde reunir nuestras fuerzas descuartizadas
por la astucia de nuestros amos
Como la contradicción de los rasgos
se resuelve en la armonía del rostro
proclamamos la unidad del sufrimiento
y de la rebelión
de todos los pueblos en toda la superficie de la
tierra
y mezclamos el cemento de los tiempos
fraternales
en el polvo de los ídolos.

De Bois d’ébéne (1944; edición póstuma)- Versión en español: José M. Valverde. Jacques Roumain nació en Puerto Príncipe en 1907. Fue asesinado en plena lucha política en 1944. Sus obras consideradas maestras, como Bois d’ébéne y Gouverneurs de la rosée, se editaron poco después de su muerte y revelan instancias sensibles de la historia y la cultura hatianas.

Unha entrevista con Joan Margarit

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos, Comentarios fóra de lugar | Posted on 18-01-2010

PARABÉNS á compañeira d’A Opinión d’A Coruña, Gemma Malvido, que cada vez está a facer mellor o seu traballo: velaquí a estupenda entrevista con Joan Margarit que publica hoxe no xornal. Co poeta catalán, estou plenamente de acordo, pero matizando que a Poesía, a creación, en xeral, malia ser, xaora, unha vía de coñecemento, NON é A Vía de Coñecemento. Se non, por que houbo

Nicasio Pajares: outro anarquista esquecido -para non variar.

Posted by Xoán Abeleira | Posted in Artigos alleos, Propostas culturais | Posted on 14-01-2010

Nicasio Pajares

 

Reproduzo aquí o artigo de Silvia R. Pontevedra publicado hoxe na edición galega de El País. Descoñezo o texto de Prada sobre Pajares, mais coñecendo a aquil dubido moito da súa obxectividade sobre iste… Nesta ligazón acharedes máis información sobre o escritor galego libertario:

http://www.culturagalega.org/albumdaemigracion/detalle.php?id=113

Debía de rondar el año 1930. Nicasio Pajares Ojeros acababa de volver de visita a Padrón, después de pasar muchos años fuera, en América y en Madrid. Y se encontraba paseando por la alameda con el periodista del Arriba Ánxelo Novo cuando le cayó sobre el sombrero una monda de plátano. Todo parecía indicar que la piel había venido en picado desde la copa espesa de la sequoya de Rosalía (aquélla bajo la que ella solía sentarse), pero era imposible distinguir entre el ramaje al autor de la gamberrada. Así que Pajares, cabreadísimo, se puso a dar gritos llamando al jardinero, y Manuel Cajaravilla se presentó al instante: “Non lle faga caso. É o sobriño das de Trulock. Di que está facendo de mono de Gibraltar… ¡Baixa, Camiliño José, que molestas a estes señores!”

Fue la primera y la última vez que se cruzaron la mirada, si es que llegaron a cruzársela, los dos novelistas padroneses, Camilo José Cela y Nicasio Pajares. El primero adolescente y el segundo casi cincuentón. El de los Trulock, una criatura con mucho carácter, se tomó con calma eso de obedecer al jardinero y siguió en la copa imitando a los monos. Cuando al fin bajó, Pajares, que a pesar de ser humorista perdía el humor con facilidad, empezó a reprenderlo, pero el chaval se escabulló con descaro. “Perdóneme usted que no pueda seguir atendiéndole en este momento, pero me esperan allí, junto al magnolio, unas lindas muchachas, y he de lavarme antes los pies”. Dicho esto, Camilito José huyó a todo correr hacia la fuente. 

Al menos, así lo contó en un artículo el periodista de Arriba en 1966. Entonces, Cela ya era académico de la lengua y estaba consagrado, y Pajares (Trabanca de Arriba, 1881-Madrid, 1956) había muerto en el más sombrío de los olvidos. Según relata uno de sus escasísimos biógrafos, Juan Manuel de Prada, en un par de libros (Desgarrados y excéntricos, de Seix Barral, y Nicasio Pajares, de la Fundación BSCH), ni el Régimen se preocupó por él, pese a sus ideas anarquistas. 

Hacía mucho que había asumido su fracaso, le habían muerto dos de sus hijos, se había arruinado buscando remedio para ellos en los médicos, y con el fin de la guerra había perdido las ganas de seguir luchando por sus ideas políticas. De noche, según recordaba María del Carmen, la única hija que sobrevivió a la infancia, se encerraba en el cuarto de baño y lloraba. Al final se quedó ciego, estaba esquelético y ya no controlaba sus funciones fisiológicas. Se encontraba en el lecho de muerte cuando lo fueron a visitar un par de policías de Franco. Iban a por él, pero cuando María Escolano, su mujer, les abrió la puerta del dormitorio, se quedaron estupefactos. No se atrevieron a nada más que a disculparse e irse.  

En realidad, entre sus constantes idas y venidas a Uruguay y Argentina, la única vez que tuvo que ir a la cárcel, durante tres semanas, por sus flirteos con el anarquismo fue en 1906. Acababa de arribar al puerto de Vigo y, al abrirle la maleta, los carabineros descubrieron unos cuantos ejemplares de El despertar hispano, el diario ácrata que fundó con otros emigrantes en Rosario de Santa Fe. Lo mandaron de cabeza a la prisión de A Coruña. Luego, volvió un tiempo a Argentina, y llegó a ser portero del River Plate. También se dedicó a vender alcohol ilegal y ungüentos y pócimas milagrosas entre los nativos y así fue visitando los lugares más recónditos del país. Prada dice que despreciaba a aquellas gentes, y para liberar toda su bilis contra ellos escribió La indiada, la negrada y la gringada de las repúblicas del Plata. A pesar de esto, parece ser que no le hacía ascos a sus mujeres. Se sabía guapo, y su éxito amatorio (antes de asentarse en Madrid y casarse, con 40 años) era tal que muchos hombres lo rehuían, por miedo a que interfiriese en sus matrimonios. 

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En Madrid, Pajares odió a Valle porque Valle lo ninguneaba (“A usted, ni caso“, le dijo un día en una tertulia), pero hubo un tiempo en que llegó a tener admiradores, y hasta tuvo bastante éxito con su primera novela (El conquistador de los Trópicos), que inauguró para la literatura hispanoamericana el llamado género “de dictador”. Sin embargo, pasados los años, hay escritores que consideran que su mejor obra fue Cómo pervirtieron a Palleiros, una autobiografía solapada en la que el autor tampoco se preocupó mucho por disimular en quién se inspiraba (Pajares / Palleiros).  

Pajares escribió, sobre todo, novela, pero también teatro. Dominó como nadie el insulto y toda su literatura, a pesar de destilar rencor contra aquellos países que lo rechazaban por “gayego” (se enamoró perdidamente de una chica en Montevideo, pero cuando fue a pedir su mano ella le dijo que casarse con él le daría vergüenza), estaba impregnada de humor. Hubo algunos cronistas de la época que compararon El conquistador de los Trópicos, por su calidad literaria, con Tirano Banderas o Silvestre Paradox, pero lo cierto es que hoy ni en su tierra lo recuerdan.  

Ya muerto el personaje, un día Cela, que no se acordaba de aquel fugaz encuentro en el parque de Padrón, lo descubrió. Se sintió atraído por su figura, empezó a buscar sus libros descatalogados y se propuso rescatarlo del silencio. Le quiso dedicar un número de Papeles de Son Armadáns y en los últimos años del Nobel, con la fundación ya en marcha, se propuso, sin llegar a conseguirlo, reeditar todas sus novelas.  

Desde Madrid, la única heredera, María del Carmen Pajares, ayudó como pudo, donando a la fundación Cela todos los recuerdos de su padre. Sus 30 fotos, sus 12 cartas, su maletín de viaje, la partida de nacimiento, la fe de bautismo, cinco novelas, recortes de artículos de prensa y un texto inédito mecanografiado siguen hoy almacenados en la sede de Iria. Fuera de esto, el único rastro de Agapito Francisco Nicasio Pajares, novelista padronés, se encuentra en Trabanca: un año después de su muerte, el ayuntamiento mandó colocar una placa en su arruinada casa natal. Hoy, ya casi no se lee.

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P.S. Mágoa que Camiliño, andadiño, andadiño o tempo, deixase de rubir ás arbores pra se subir á parra…